Un episodio del Evangelio de Juan es particularmente apropiado para ofrecer el ejemplo de ese surgimiento con el que coexiste un desvanecimiento. No es una parábola pronunciada por Jesús, es una escena de la parábola general que forman su vida y su misión. En esta escena, él habla, interpela y se va. Habla para decir que esta allí y que se va enseguida. Habla para decir que no está allí donde se cree que está, que está ya en otra parte, estando sin embargo muy presente: aquí, pero no aquí. Al otro le incumbe comprender. Al otro, ver y oir.
Este episodio se conoce con el título Noli me tangere, en particular en la pintura, donde ha sido tratado con mucha frecuencia.
Jean-Luc Nancy, Noli me tangere. Ensayo sobre el levantamiento del cuerpo